Estrategias pedagógicas

Versión 9

     

    La herramienta Clasificación Visual puede utilizarse en cualquier etapa de un proyecto de aprendizaje. Como una actividad o una evaluación previas, ayudará a los estudiantes a discutir sobre su conocimiento preexistente, y a identificar aquellas áreas que necesiten investigar o estudiar más a fondo. Como actividad en medio de una unidad, contribuirá a colocar el aprendizaje de materia novedosa en un contexto que resultará más útil para la siguiente actividad o fase de la unidad de estudio. Al final de una unidad, la herramienta Clasificación Visual puede usarse para evaluar o reflexionar sobre lo aprendido.




    Planear un proyecto
    Dé un vistazo a las sugerencias para planear proyectos exitosos usando la Herramienta Clasificación Visual.


    Implementar un proyecto
    Descubra estrategias sobre cómo utilizar la Herramienta Clasificación Visual con estudiantes.


    Evaluar trabajos
    Aprenda estrategias para tener en cuenta conforme planea su evaluación.



    Planear un proyecto


    Escoger un proyecto

    Los criterios para clasificar pueden ser objetivos o subjetivos. Una clasificación objetiva es aquella para la cual existe una respuesta correcta, tal como el orden en que se adoptaron las enmiendas a la Constitución Política de un país. Las clasificaciones subjetivas son aquellas en las cuales los estudiantes colocan elementos en un orden, basándose en su propio análisis u opinión. Por ejemplo, los estudiantes acomodan las enmiendas constitucionales de acuerdo con la importancia para su propia vida. Las clasificaciones objetivas son más útiles al evaluar la comprensión de los hechos. Las clasificaciones subjetivas revelan el razonamiento y la comprensión del problema por parte de un estudiante o equipo.

     

    Las opiniones pueden ser relevantes al ordenar la lista. La herramienta Clasificación Visual está diseñada para animar la discusión, cosa que la convierte en instrumento útil para un proyecto que involucre controversias, puntos de vista divergentes u otras perspectivas. Por ejemplo, acomodar una lista de grandes escritores supondría más discusiones que ordenar una secuencia de eventos de una novela.

     

    La clasificación de listas es sólo una parte de un buen proyecto. El uso de la herramienta puede ser uno de los muchos diferentes tipos de actividades de aprendizaje.


    Piense en formas de extender la comunidad de aprendizaje. Usted puede añadir expertos externos, estudiantes en otras aulas o escuelas, padres de familia y otros como miembros de equipos en su proyecto. Dado que la herramienta está basada en la Web, ellos pueden contribuir con sus jerarquías y formar parte de la discusión desde cualquier lugar.


    Observe cómo las opiniones cambian con el tiempo. Considere proyectos en los cuales la comparación con listas anteriores conduzca a reflexiones sobre el aprendizaje.


    Conformar equipos

    • Agrupe los estudiantes en equipos de dos y hasta cuatro personas. Cuando los alumnos comparten sus opiniones acerca de un elemento o convencen a un compañero de equipo a cambiar una posición, están involucrados en su aprendizaje. Es más probable que se animen a compartir sus opiniones en un grupo pequeño.
    • Considere la posibilidad de incluir equipos de fuera de la clase. Necesitará montar un equipo para cada uno, y hacerles saber su nombre de grupo y contraseña.
    • Compare los equipos a lo largo del tiempo al crear un nombre de equipo nuevo para cada actividad. Por ejemplo, el equipo Rojo podría llamarse Rojo1 en la actividad al comienzo de un proyecto y Rojo2 en la actividad al final. Su contraseña puede ser la misma para cada instancia.

     

    Escoger una buena consigna

    • Una consigna útil incluye los criterios para la clasificación. Por ejemplo, “Ordena esta lista de invenciones de acuerdo con su importancia para la vida moderna”.
    • Un buen ejercicio para los estudiantes puede ser comentar y decidir cuáles serán los criterios para la clasificación. Inicie una discusión para que los estudiantes piensen en formas de clasificar una lista, y luego pídales que limiten sus elecciones a los criterios más útiles para este proyecto.
    • Redacte la consigna de manera tal que los estudiantes sepan que deben acomodar todos los elementos, y no simplemente “escoger los mejores”. En lugar de preguntar: “¿Quiénes fueron los mejores presidentes?”, la consigna podría plantear: “Ordena estos presidentes en términos de su impacto en los derechos civiles”.
    • Podría resultar valioso el omitir los criterios. Si la consigna no incluye los criterios para la clasificación, las listas ordenadas variarán según los criterios usados por cada equipo. Esto puede crear una oportunidad para discutir cómo la aplicación de criterios distintos da como resultado jerarquías distintas.

     

    Incluir elementos en una lista

    • Muchos educadores usan una actividad con toda la clase para determinar qué elementos ordenar. El proceso que se atraviesa para dar con esa lista puede ser una actividad significativa en sí misma. A través de la lluvia de ideas y la discusión en clase, los estudiantes negocian la formulación, construyen ideas que le ayudan a entender y deciden cuáles elementos son los más importantes para incluir en la lista.
    • Limite el número de elementos por clasificar a 7-12. Si hay muy pocos objetos que acomodar, podría no haber mucha variación entre las listas. Si hay demasiados elementos, los equipos de estudiantes podrían toparse con dificultades para establecer distinciones significativas.
    • Los nombres cortos para elementos son más fáciles de clasificar. Si bien usted puede valerse de hasta 83 caracteres para describir cada uno, las casillas de texto cambiarán de tamaño para ajustarse a la longitud del elemento más largo.
    • Examine la lista para asegurarse de que los elementos no sean muy similares ni se traslapen (por ejemplo, en una actividad donde los estudiantes deben acomodar sus mascotas favoritas, evite incluir tanto “perros” como “chihuahuas”).
    • Revise su lista de elementos para ver si encuentra una inclinación o prejuicio no intencionados en la manera en que están acomodados. Los elementos serán presentados a todos los estudiantes en el orden en que usted los introduce. Empero, tal vez usted quiera ofrecer una primera clasificación de los elementos que revele un prejuicio, para luego invitar a los estudiantes a que reaccionen ante dicha lista.
    • La lista de elementos por clasificar puede editarse después de que la actividad comience. Si un nuevo elemento se agrega, o si un elemento existente se modifica, solicite a sus estudiantes que reevalúen todos los elementos de la lista.

     


    Implementar un proyecto


    Implementar un proyecto
    Exija que los miembros de los equipos estén de acuerdo con la posición de cada elemento en la lista ordenada. Esto promoverá la discusión y negociación en cuanto a las preferencias individuales.


    Solicite a los equipos estudiantiles que clasifiquen la lista según diferentes perspectivas. Por ejemplo, pida a un equipo que la ordene como lo harían sus abuelos, mientras otro equipo la categoriza como lo podrían hacer sus futuros nietos. En una actividad literaria, solicite a los equipos estudiantiles a asumir el papel de distintos personajes, y luego acomodar de acuerdo con los puntos de vista de dicho personaje.


    Ponga a diversos equipos estudiantiles a categorizar la lista valiéndose de criterios divergentes. Cuando hayan clasificado la lista, pueden discutir por qué sus jerarquías difieren.


    Usar cuadros de comentarios

    • Inste a los estudiantes a utilizar los cuadros de comentarios. Una vez que entiendan cómo mover un elemento verticalmente y llevarlo a una nueva posición, la mayoría de los estudiantes no necesitará más instrucciones sobre cómo usar esta parte de la herramienta. Sin embargo, sí deberán ser estimulados y guiados para usar la característica de la casilla de comentarios. Para abrir un cuadro de comentario, deben hacer doble clic sobre el elemento.
    • Al clasificar los elementos objetivamente, los estudiantes pueden usar el cuadro de comentarios para introducir los “datos” que justifiquen su clasificación. Por ejemplo, si a los estudiantes se les solicitara ordenar los planetas según la distancia que los separa del sol, ellos pondrían la distancia en kilómetros en la casilla de comentarios.
    • Para acomodar elementos jerarquizados subjetivamente, los estudiantes digitan su “justificación” para el lugar donde colocan un elemento. Recuerde a sus alumnos que las justificaciones deberían basarse en los criterios de clasificación.
    • Los estudiantes pueden usar las casillas de comentarios para proporcionar información adicional sobre sus decisiones de ordenamiento. Por ejemplo, al categorizar mascotas favoritas, un estudiante podría comentar: “Me gustan los perros casi tanto como los gatos; por eso, los gatos en realidad deberían estar sólo un poco más arriba.”

     

    Comparar clasificaciones

    • Dé a los estudiantes una razón para comparar sus listas. Parte del poder de la herramienta Clasificación Visual yace en el hecho de que les permite establecer comparaciones.
    • Pida a dos equipos que negocien para lograr que sus listas sean más parecidas. Podría incluir el requerimiento de que los equipos alcancen al menos una correlación “moderada” entre sus listas.
    • Anime a los equipos a reflexionar sobre por qué creen que sus listas difieren del promedio de la clase.
    • Utilice el promedio de la clase como la sabiduría acumulada del grupo. Esto podría conducir a una discusión sobre por qué sacar un promedio es o no es “justo”.
    • Solicite a los estudiantes que identifiquen el equipo cuya lista es la más diferente (es decir, la correlación más baja) de la suya. Los equipos pueden revisar los comentarios de cada uno para determinar si están basándose en los mismos criterios para tomar decisiones acerca de las posiciones.

     

    Acerca de la correlación
    La correlación exhibida en Clasificación Visual, llamada coeficiente de Correlación de Spearman, es una medida reservada para analizar conjuntos de datos acomodados en orden jerárquico. El indicador de correlación puede activarse y desactivarse en la página de montaje de proyectos.


    Dos conjuntos cualesquiera de datos (en este caso, dos listas ordenadas) pueden compararse para ver hasta qué punto se relacionan. Una medida de la relación entre dos listas es el coeficiente de correlación. El valor numérico del coeficiente nos muestra hasta qué grado podemos predecir la posición de un elemento en la lista B, con sólo saber cuál es su posición en la lista A. La fuerza de este coeficiente varía del 0 (no tenemos ninguna certeza) hasta el 1 (estamos seguros). La correlación también cuenta con un signo para indicar si el elemento de la lista B estará en una posición similar a la del elemento en la lista A (correlación positiva), o en una posición opuesta (correlación negativa).



    Evaluar trabajos


    Observar los resultados
    Utilice los datos contenidos en los cuadros de comentarios de la lista de un equipo como una rica fuente de información para su evaluación. Allí tendrá un registro del grado hasta el cual los estudiantes aplicaron criterios a su clasificación, de la lógica que usaron para resolver justificaciones igualmente poderosas para una posición, e incluso sus reflexiones acerca de su propio trabajo.


    Si desea evaluar cómo las opiniones, actitudes o creencias de sus alumnos han cambiado a lo largo de un proyecto, puede pedirles que clasifiquen una lista al principio del proyecto y otra al final. Después de completar cada clasificación, deberían elaborar una página que pueda imprimirse con su lista, y luego copiar y pegar dicho informe en un documento que forme parte de una carpeta.


    Con la ayuda del Área de Trabajo del Docente, usted puede hacer comentarios, solicitar información y digitar sus propias reflexiones en un intercambio de comentarios entre usted y cada equipo estudiantil.


    Al comienzo de un proyecto, usted podría pedir a sus alumnos que clasifiquen los elementos importantes para evaluar el mismo. Estos datos le proporcionarán un buen punto de partida para discusiones en torno a la evaluación.


    Las listas ordenadas de acuerdo con criterios objetivos pueden evaluarse directamente. Si usted quiere que sus estudiantes se autoevalúen, puede agregar al proyecto un equipo a manera de “hoja de respuestas” y clasificar dicha lista en el orden correcto. La correlación de las listas de estudiantes con la lista de la “hoja de respuestas” le indicará claramente la cercanía de cada equipo a la clasificación correcta.