Visión general y beneficios

Versión 8

    Enseñar las destrezas del siglo XXI
    En el siglo XXI, conforme la tecnología se vuelve más sofisticada y accesible, los individuos tienen acceso a un sinnúmero de oportunidades de participación en sus comunidades, así como a capacitación y a actividades de tiempo libre. En los entornos laborales de hoy, a medida que las computadoras asumen las tareas rutinarias, una gran proporción de empleados está dedicada a ocupaciones que requieren destrezas para resolver problemas de una manera flexible y creativa.


    Con el propósito de que los estudiantes de hoy tengan éxito en este entorno, los centros educativos deben proveerles algo más que destrezas básicas. Los estudiantes también deben hacerse diestros en las destrezas para el siglo XXI, tales como: pensamiento crítico, resolución de problemas, colaboración, uso de la tecnología, aprendizaje autónomo y comunicación.


    La evaluación puede proporcionar más información que solo el conocimiento o el rendimiento de un estudiante al final de una unidad. Lea acerca de los muchos y diferentes propósitos de la evaluación.


    En las aulas tradicionales, la evaluación del estudiante frecuentemente está limitada a pruebas, exámenes y presentaciones orales. Aprenda acerca de los diferentes tipos de evaluación.


    Las investigaciones sugieren que, cuando los estudiantes están en aulas donde el aprendizaje es continuo e ininterrumpido, experimentan beneficios significativos en el aprendizaje. Lea acerca de los beneficios de la evaluación formativa.


    Determinar cómo y cuándo los estudiantes están haciendo uso del pensamiento de orden superior —con pensamiento crítico, creatividad, resolución de problemas y metacognición, entre otros— puede representar un reto. Aprenda acerca de las distintas modalidades para evaluar el pensamiento.


    El empleo de la evaluación formativa es una herramienta poderosa para mejorar el aprendizaje del estudiante, pero no acontece de forma aislada. Lea acerca de cuáles componentes son necesarios para una evaluación exitosa en su centro educativo.


    Beneficios de la evaluación de proyectos
    El recurso Evaluación de proyectos puede ayudarlo a evaluar las destrezas para el siglo XXI.

    Más información


    Recursos para la evaluación

    Referencias

    Sitios web de evaluación


    Evaluación del pensamiento


    Evaluar para mejorar el pensamiento del estudiante
    En muchas clases, el pensamiento de los estudiantes se evalúa exclusivamente con base en los productos de ese pensamiento. En el caso de las preguntas de selección múltiple o de falso-verdadero presumimos que, si los estudiantes proponen la respuesta correcta, están utilizando buenas estrategias de pensamiento. Ahora sabemos que esto no siempre es así. Por supuesto, el reto es cómo obtener una ventana hacia un proceso que acontece, en primera instancia, dentro del cerebro. Afortunadamente, muchos procesos del pensamiento dejan huellas tras de sí, que no solo ayudan a un docente a comprender cómo está pensando un estudiante, sino que también les permiten a los estudiantes crecer como pensadores. Al examinar los objetos del pensamiento de los estudiantes, tales como las discusiones, los organizadores gráficos y las anotaciones, los docentes pueden aprender mucho acerca de los procesos de pensamiento de sus estudiantes, y pueden usar esa información para tomar buenas decisiones para el aprendizaje individual y en grupo.


    Andrade (1999) ofrece las siguientes directrices para ayudar a los educadores, tanto a enseñar a sus estudiantes las destrezas de pensamiento de orden superior, como a evaluarlas:

    • Explique a los estudiantes cuáles tipos de pensamiento espera de ellos.
    • Con frecuencia, en distintos proyectos y disciplinas, discuta y provea ejemplos con respecto a qué se asemeja a un buen pensamiento.
    • Solicite a los estudiantes que contribuyan a definir el criterio y las pautas que usted empleará para evaluar sus pensamientos.
    • Permita a los estudiantes participar al decidir cuál tipo de evaluación resultaría más apropiada para diferentes proyectos y unidades de estudio.
    • Suministre indicaciones y práctica en ejercicios de autoevaluación, con las evaluaciones que usted utilizará.
    • Evalúe tanto los procesos de pensamiento como los productos del pensamiento.
    • Brinde a los estudiantes mucha realimentación concerniente a sus pensamientos, y provea las oportunidades para que se realimenten entre ellos.

     

    La evaluación de cualquier destreza de pensamiento de orden superior, requiere de una meticulosa planificación y de una serie de indicaciones. En primer lugar, a los estudiantes debe enseñárseles, a través de una indicación explícita y prácticas extensas, cómo llevar a cabo la destreza. La habilidad en la aplicación de una destreza de pensamiento puede evaluarse de varias maneras, con actividades dirigidas a ciertas destrezas de pensamiento y estrategias, incluso mediante ejercicios con lápiz y papel, así como por medio de la observación.


    No obstante, la verdadera prueba de si un estudiante ha aprendido las destrezas de pensamiento enseñadas, es que las utilice espontáneamente en situaciones donde se requieren. Para evaluar el pensamiento en este contexto y obtener resultados, los docentes deben planificar las actividades de aprendizaje específicas que demanden de las destrezas de pensamiento de orden superior por evaluar. Luego, teniendo presentes las destrezas necesarias, los docentes pueden analizar las asignaciones  escritas y las bitácoras de anotaciones, así como las interacciones en grupos grandes y pequeños, en busca de evidencia de las destrezas que se pretenden abordar. Conforme los estudiantes hacen visible sus pensamientos a través de la escritura y el habla, surgen palabras claves o preguntas que les revelan distintas destrezas de pensamiento, las cuales le aportan al docente la evidencia de que los estudiantes están empleando las destrezas de manera independiente y efectiva.


    Si los docentes advierten que los estudiantes no son capaces de pensar de manera crítica o creativa, ni de resolver problemas o reflexionar en sus propios aprendizajes, es pertinente impartir más formación. Si, por otro lado, los estudiantes tienen la capacidad de ejercer pensamiento de orden superior, pero escogen no ejercitarlo a menos que se les solicite explícitamente que lo hagan, podrían necesitar comprender mejor cómo y cuándo utilizarlo, o bien, reconocer su valor e importancia. Los docentes pueden proveer andamiajes durante tareas complejas que exijan destrezas de pensamiento igualmente complejas, e ingeniarse actividades que ayuden a los estudiantes a distinguir el valor de ese tipo de pensamiento.


    Los docentes no deben pretender que sus estudiantes empleen las destrezas de pensamiento de orden superior luego de apenas una lección, ni incluso después de cinco lecciones. Estas destrezas deben ser constantemente reafirmadas y evaluadas a lo largo del año, en una variedad de contextos. En las aulas donde se aprecia el valor del pensamiento de orden superior, hablar sobre el pensamiento forma parte de cada tema y de cada lección. No se trata de: Bien, ahora recibiremos nuestra lección de pensamiento. En su lugar es: Ahora vamos a pensar científicamente, y Ahora vamos a pensar como autores.


    Evaluación del pensamiento crítico

    Evaluación de la creatividad

    Evaluación de la resolución de problemas

    Evaluación de la metacognición


    Evaluación formativa


    ¿Qué dicen las investigaciones acerca de la evaluación formativa?
    La integración de la evaluación formativa al proceso de enseñanza representa un reto, tanto para los docentes como para los estudiantes. ¿Vale la pena? Las investigaciones dan una categórica respuesta afirmativa.


    En 1998, Black y Wiliam revisaron 21 estudios de investigación y cerca de 580 artículos o capítulos relativos al impacto de la evaluación formativa en el éxito del estudiante. Descubrieron que las innovaciones que comprenden el fortalecimiento de la práctica de la evaluación formativa producen beneficios significativos -y a veces, sustanciales- en el aprendizaje (p. 9). En su análisis, hallaron una correlación entre 0,4 y 0,7 y un coeficiente que excede el impacto de la mayoría de los contrastes entre dos variables educativas. Aunque la evaluación formativa mejora el aprendizaje de todos los estudiantes desde el preescolar hasta la universidad (Black y otros, 2003), los estudios muestran que los de más bajo rendimiento, que necesitan de ayuda adicional, son quienes más se benefician (Black y Wiliam, 1998).


    No obstante, la evaluación formativa por sí sola no mejora el aprendizaje del estudiante, del mismo modo que una golondrina no hace verano. Los estudiantes crecen como alumnos cuando la información recabada de las evaluaciones formativas se utiliza de manera constructiva, para satisfacer sus necesidades individuales y ayudarlos a convertirse en alumnos independientes.


    Hoy, los estudiantes que ingresan en las aulas provienen de una variedad de entornos, con una amplia gama de destrezas e intereses. La evaluación formativa ayuda a los docentes a satisfacer las necesidades de sus estudiantes a través del aprendizaje diferenciado.


    El desarrollo de las destrezas necesarias para un aprendizaje permanente, es crítico para tener éxito en el siglo XXI. Al utilizar estratégicamente las evaluaciones formativas, los estudiantes desarrollan las destrezas necesarias para transformarse en estudiantes autónomos.


    Aprendizaje diferenciado

    Satisfacer las necesidades del estudiante

    Formación de estudiantes autónomos


    Casos de adecuación estudiados

    Caso N.° 1 (1° a 4° nivel)

    Caso N.° 2 (5° a 8° nivel)

    Caso N.° 3 (9° a 12° nivel)





    Evaluación continua
    Los docentes constantemente están recabando información formal e informal acerca de qué y cómo están aprendiendo sus estudiantes. Revisan exámenes y asignaciones de los estudiantes, ponen atención a las tareas de los pequeños grupos, y observan a los estudiantes ocupados en actividades estructuradas y no estructuradas. Ellos utilizan esta información para diversos propósitos, que abarcan desde la comunicación con los padres o representantes, hasta homologar criterios y definir parámetros de evaluación. No obstante, cuando los docentes recopilan los tipos de información apropiados y los emplean eficientemente, pueden contribuir a que sus estudiantes crezcan como pensadores y como aprendices.


    En algunos contextos, los términos evaluación y valoración son sinónimos. Aquí usaremos el término evaluación para referirnos, específicamente, a todos los tipos de métodos y estrategias que proporcionen información sobre el aprendizaje de un estudiante. La evaluación formativa le provee al alumno realimentación acerca de cómo se está desempeñando durante todo el  proceso de aprendizaje. Por otro lado, la evaluación sumativa tiene lugar hacia el final de una unidad o proyecto, y le aporta información al estudiante y al docente con respecto a las destrezas y conocimientos que los estudiantes han adquirido.


    Utilizar una amplia variedad de evaluaciones continuas a lo largo del ciclo de aprendizaje, puede suministrar información mucho más provechosa, tanto al docente como al estudiante. La evaluación formativa puede emplearse para:

    • Estimar el conocimiento previo del estudiante y su predisposición
    • Alentar el aprendizaje autónomo y la colaboración
    • Proveer realimentación diagnóstica al docente y al estudiante
    • Monitorear el progreso
    • Verificar el nivel de comprensión y alentar la metacognición
    • Demostrar el nivel de comprensión y destreza

     

    El propósito general de la evaluación es brindar a los docentes la información que requieren para poder ofrecer un aprendizaje de alta calidad. Las evaluaciones programadas y las continuas se hallan en el centro mismo del aprendizaje basado en proyectos, y proveen una vía para que los estudiantes descubran y demuestren qué saben. Con la evaluación integrada a lo largo de una unidad de aprendizaje, los docentes aprenden más en cuanto a las necesidades de sus estudiantes, y pueden ajustar el aprendizaje para propiciar el logro del estudiante. McMillan (2000) explica: Cuando la evaluación está integrada con el aprendizaje, le informa a los docentes cuáles actividades y asignaciones serán las más provechosas, qué nivel de enseñanza es el más apropiado y cómo las evaluaciones sumativas proporcionan información diagnóstica.


    La evaluación a lo largo del ciclo del aprendizaje
    La evaluación efectiva es continua e ininterrumpida.

    Más información


    Evaluación exitosa



    Haga que funcione en su centro educativo
    La integración eficiente de una diversidad de tipos de evaluación en las actividades cotidianas del aula, puede de hecho producir profundos cambios en el papel de los estudiantes como aprendices y en el de los docentes en el desarrollo de la capacidad de los estudiantes para aprender (Black et al., 2003, pp. 102-103).


    Paul Black y sus colegas trabajaron por dos años con docentes de dos escuelas secundarias de Inglaterra, para la inclusión de la evaluación formativa en la enseñanza que ellos impartían, a través de un programa denominado King's-Medway-Oxfordshire Formative Assessment Project, o por sus siglas KMOFAP.  Al final del proyecto, los investigadores se preguntaron: ¿Es posible introducir la evaluación formativa, sin algún cambio radical en la pedagogía del aula?, porque, por su naturaleza, este tipo de evaluación es un componente esencial del aprendizaje en el aula (p. 7).


    Según encontraron estos investigadores, una consecuencia natural del uso continuo de la evaluación formativa, es un desplazamiento hacia un aula en donde los estudiantes no solo reciben regularmente información útil respecto a cómo están progresando sus aprendizajes, sino que también se encuentran activamente involucrados en actividades que los ayudan transformar conocimiento y destrezas en aprendizaje significativo. La evaluación formativa es solo un componente del aprendizaje centrado en el estudiante.


    Los docentes que fueron educados solo pensando como estudiantes y aprendieron a enseñar en un ambiente en donde la evaluación consistía en exámenes finales e informes, no son susceptibles de tener las destrezas y la información que necesitan para utilizar eficazmente la evaluación formativa. El desarrollo profesional en temas claves, resulta crucial para que esta resulte exitosa.


    El uso efectivo de la evaluación formativa y la construcción de una cultura de aprendizaje centrada en el estudiante, requieren de un fuerte apoyo y liderazgo, en todo nivel.


    Aspectos por implementar en el centro educativo

    Cultura del aprendizaje centrado en el estudiante

    Ejemplos de aprendizajes centrados en el estudiante

    Desarrollo profesional

    Liderazgo


    Tipos de evaluación





    Evaluar de diferentes maneras
    La evaluación es una práctica común en las aulas de hoy. Usualmente y en los formatos tradicionales, tiene lugar de maneras impredecibles. No obstante, está disponible una variedad de opciones de evaluación para satisfacer las necesidades educativas de los maestros y las de aprendizaje de los estudiantes.




    Evaluación formativa
    Si bien las pruebas y los exámenes no desaparecerán de los centros educativos, el aprendizaje de los estudiantes puede mejorarse en gran medida, con la información proveniente de distintos tipos de evaluaciones, proveyendo realimentación y evaluando productos y desempeños. El tipo de evaluación que se da antes y durante el estudio de una unidad, se denomina evaluación formativa.


    Existen diversas estrategias de evaluación formativa que les proporcionan a estudiantes y docentes los tipos de información que requieren para mejorar el aprendizaje:

    1. Estrategias para estimar las necesidades del estudiante, tales como el examen del trabajo del estudiante, el análisis de los organizadores gráficos y la lluvia de ideas
    2. Estrategias para estimular la autonomía, tales como la autoevaluación, la realimentación de los compañeros y el agrupamiento cooperativo
    3. Estrategias para monitorear el progreso, tales como las observaciones informales, las notas anecdóticas y los cuadernos de apuntes
    4. Estrategias para comprobar el nivel de comprensión, tales como bitácoras, entrevistas y preguntas informales

     

    Evaluación sumativa
    Así como la evaluación formativa puede proporcionar a los docentes y a los estudiantes información acerca de qué tan bien lo están haciendo cuando trabajan en proyectos, en algún momento la mayoría de los docentes debe brindar un informe del aprendizaje del estudiante al concluir una unidad en particular o un determinado proyecto. Los estudiantes también desean y necesitan saber qué tan bien se han desempeñado. Este tipo de evaluación, realizada a posteriori, se denomina evaluación sumativa.


    Las evaluaciones sumativas, entre ellas las pruebas de unidad, pueden brindar información útil si los docentes y los estudiantes se toman el tiempo necesario para examinarlas analíticamente. Los docentes pueden encontrar áreas débiles que pueden abordar con mayor profundidad en unidades futuras o con grupos de estudiantes ulteriores. Por su parte, los estudiantes pueden identificar áreas problemáticas y fijarse metas para aprendizajes futuros.


    Situaciones de evaluación
    Compare las experiencias de estudiantes en dos diferentes aulas: una con evaluación tradicional y la otra con evaluación continua e ininterrumpida.

    Más información


    Casos especiales de evaluación

    Validez y confiabilidad

    Evaluación del desempeño

    Pruebas cruciales