3 Respuestas Última respuesta el Oct 19, 2011 9:21 PM por giovi-luz@hotmail.com

    Que dificil es involucrar a un docente a un proyector innovador cuando es reacio al cambio .

      La experiencia me ha enseñado que involocrar un docente reacio al cambio en los proyectos iinovadores es mas dificil que un padre de familia, por cuanto el padre está interesado en que su hijo aprenda,en cambio el colega reacio no hay quein lo haga cambiar por cuanto no se capacita y no está acorde con el avance y cambios que existen en el sector . ¡Ud.que opina?

        • Re: Que dificil es involucrar a un docente a un proyector innovador cuando es reacio al cambio .

               Es lamentable pero tienes razón y realmente son muchos, reacios a todo tipo de cambio y lo peor que se oponen a todo avance sin argumento alguno, esgrimen propuestas incoherentes que pretenden entorpecer lo que se pretende realizar, pero también hay muchos docentes que no quieren quedarse como analfabetos virtuales y se preocupan por mejorar cada día, es sorprendente ver como se preocupan por innovarse cada día, formulan propuestas, con soluciones prácticas. Propician el intercambio de experiencias y el trabajo en equipo.

          • Re: Que dificil es involucrar a un docente a un proyector innovador cuando es reacio al cambio .

            Tal vez ese es el talón de aquiles de nuestra educación, cuando el docente alcanza cierto grado de estabilidad, comodidad o nivel formativo, cree que ya llegó a la cima y para él ya no hay nada más que aprender, nada más que hacer, que todo lo sabe, que todo lo puede. ¿Cómo sacarle de esa situación? tal vez no es muy descabellada la iniciativa del estado cuando propugna evaluar al docente y evaluarlo permanentemente.

            • Re: Que dificil es involucrar a un docente a un proyector innovador cuando es reacio al cambio .

              Me encantan las palabras de la Madre Tertesa de Calcuta: "Se debería hablar menos; un lugar de predicación no es un punto de encuentro. ¿Qué has de hacer entonces? Coge una escoba y limpia la casa de alguien. Eso ya dice mucho".


              Si realmente queremos un cambio, empecemos mirando hacia ADENTRO. Mayormente buscamos culpables de la baja calidad educativa afuera: El sistema, el alumno, el padre de familia, la UGEL, el MINEDU, los políticos de turno, el bajo salario, etc. etc. etc... Y nosotros ¿Hasta qué punto somos responsables?...

               

              Creo que si el cambio empieza por uno mismo, daremos el punto de partida para un gran cambio en nuestra I.E., comunidad y país, imagínense, tan sólo empezando el cambio por mí. Mirar los defectos de otros es energía mal liberada.

               

              Como una solución al problema del mejoramiento de la baja calidad educativa y por ende de la capacidad docente, no está mal el planteamiento de la ley de la carrera pública magisterial, pero llevada con profesionalismo, ética y transparencia. Se supone que hasta hoy, los colegas que han ingresado en ella deben de mostrar los frutos de su mejora en su calidad profesional que por lógica se deben reflejar en sus alumnos: ¿Se mejoraron las estrategias para un mejor aprendizaje?, ¿Se ha mejorado el rendimiento académico del alumno en las áreas de mayor dificultad?, ¿Se han innovado en las aulas?, ¿La planificación curricular es más efectiva?, ¿Se planifica adecuadamente las evaluaciones?, ¿Se ha logrado que nuestros estudiantes se interesen más por su formación y por sus estudios?, ¿El padre de familia está más interesado en la mejora educativa de sus hijos y asiste con más frecuencia a la I.E. o cuando solicitan su presencia?, ¿La I.E. para la que trabaja está aprendiendo a trabajar en equipo y de manera colaborativa????... Muchas preguntas, pocas respuestas tal vez, y si las cosas siguen así, entonces, ¿Cómo confiar en que el ingreso a la carrera pública nos garantice una educación de calidad? Un poco más de dinero nos cae bien a todos, pero no olvidemos el fin mismo de nuestra labor. Si elegimos la vocación de  maestro; vivenciémosla cada día, esa fue nuestra elección, con todas sus consecuencias.